Los Comedores Comunitarios no se detienen en medio de la crisis

En medio de la crisis social y humanitaria enmarcada en el Paro Nacional en Colombia, que inició el pasado 28 de abril, la Pastoral Social de Cali y la Comisión Arquidiocesana Vida, Justicia y Paz (CAVJP) no han detenido ni un momento su labor como agente de paz en los territorios, actuando como puente entre el Estado y la comunidad en busca de soluciones.

Facilitar procesos de diálogo y concertación en medio del conflicto, además de seguir trabajando por la seguridad alimentaria de las comunidades más vulnerables de Cali, han sido pilares fundamentales de estas entidades de la Iglesia Católica en estos días difíciles.

De la confrontación a la concertación

Desde que la Arquidiócesis de Cali, a través de su Arzobispo, Monseñor Darío de Jesús Monsalve, dio luz verde a la creación de una Comisión Humanitaria que trabajara en aportar soluciones a la coyuntura actual, la Pastoral Social de Cali y la CAVJP han puesto su esfuerzo en apostarle al diálogo y a la concertación como la manera de buscar acuerdos que lleven a soluciones.

Es así como estas organizaciones, lideradas por losPresbíteros Fray Francisco Leudo y José Eugenio Hoyos, han llegado a cada uno de los sitios de concentración de Cali, donde se mantienen los manifestantes, para intentar tender puentes de diálogo.

“Estamos en los principales puntos de concentración de la ciudad, la Pastoral Social y sus entidades estamos al frente, acompañando este gran ejercicio, desde Jamundí hasta Paso del Comercio. Estamos acompañando a las comunidades, haciendo presencia en las mesas, los cabildos y asambleas que se dan en cada punto”, afirma el padre Fray Francisco Leudo, codirector de la Pastoral Social de Cali.

Esta Comisión Humanitaria ha jugado un papel fundamental en la construcción de los corredores humanitarios que han permitido el paso de alimentos, insumos médicos y combustibles, a través de los sitios de bloqueos viales.

“Hemos estado muy activos para poder llegar a todos estos lugares y tener una acción de diálogo importante. Estos corredores de paz han tenido un efecto muy positivo. El diálogo ha sido fundamental”, cuenta el padre José Eugenio Hoyos, también codirector de la Pastoral Social de Cali.

Aunque hay días en que las tensiones crecen, la violencia se recrudece y la desesperanza se enquista, la Pastoral Social de Cali y la CAVJP, aferrados a la fe, siguen firmes en busca de soluciones.

“Sabemos que es un proceso lento, pero permite que desde la divergencia se llegue a la convergencia; se puedan crear consensos para llegar a soluciones definitivas al conflicto que vive el país”, anota Jhovanny Caicedo, coordinador administrativo de la CAVJP.

Comedores comunitarios, un bálsamo en medio de la crisis

Más de 500 Comedores Comunitarios, que hacen parte del programa Corazón Contento, convenio entre la Arquidiócesis de Cali, por medio de la Comisión Arquidiocesana Vida, Justicia y Paz, y la Alcaldía de Cali, a través de la Secretaría de Bienestar Social, no han dejado de alimentar a las poblaciones más vulnerables de la ciudad.

Pese a que las principales dificultades han sido la distribución de los mercados, por los problemas de movilidad vial, el desabastecimiento y los altos costos de los alimentos, desde la CAVJP se han venido haciendo grandes esfuerzos por entregar, en la medida de lo posible, los insumos para que la mayoría de los comedores no paren.

“Ha sido difícil, pero en medio de todo, el balance es positivo. Hay desabastecimiento, pero lo que se ha entregado les ha servido para seguir brindando el alimento a quienes lo necesitan”, dice Jimmy Díaz, quien dirige el equipo logístico que se encarga de la distribución de insumos para la preparación de alimentos en los Comedores Comunitarios.

Pero aunque el alimento es fundamental, la CAVJP no ha descuidado el acompañamiento que hace a los comedores desde otros componentes, como el Psicológico, el Social, el de Formación, el de Gestión Humana, el Alimentario y Nutricional y el de Saneamiento y Bioseguridad, pues esto es base fundamental para su propuesta, que alguna vez se concentró en ollas comunitarias, pero que con el tiempo trascendió a comedores que se apoyan integralmente para garantizar verdaderos procesos transformadores de la situación social de quienes se benefician de este proyecto, superando visiones asistencialistas.

De esta forma, los diferentes equipos adaptaron su trabajo y, alternando entre lo virtual y lo presencial, continúan los acompañamientos y capacitaciones a gestoras y gestores en los diferentes frentes que hacen parte del funcionamiento de los Comedores Comunitarios en Cali.

“Estamos acompañando desde la parte espiritual, humana, psicosocial y alimentaria a nuestra ciudad en estos momentos tan difíciles. Todos sumamos a pensarnos una Cali mejor, más unida, más justa y más humana”, concluye el Padre Fray Francisco Leudo.

Artículos recomendados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

×

Powered by WhatsApp Chat

× ¿Cómo podemos ayudarte?